Entre todos la mataron y ella sola se murió
El éxito de las Fallas de Valencia ha traído consigo un riesgo silencioso: su transformación en un producto de consumo masivo que amenaza su esencia. Entre el turismo descontrolado y la pérdida del sentido colectivo, la fiesta se enfrenta al reto de seguir siendo fiel a su identidad sin renunciar a su carácter abierto.
