El casal de Espartero acogió la entrega de los premios BMDP y El Turista Fallero a las mejores decoraciones de las Fallas plantadas en 2026, en un acto que reunió a representantes del mundo fallero y estuvo presidido por las Falleras Mayores de València.
Estos galardones nacen de la unión de ambas entidades con el objetivo de poner en valor un aspecto cada vez más relevante dentro de la fiesta: la decoración de las fallas. Un elemento que, más allá de lo estético, contribuye a realzar el monumento, generar ambiente y completar la experiencia de quienes visitan los distintos emplazamientos durante las Fallas.
Como principal novedad, esta edición de 2026 ha sido la primera en incorporar dos categorías diferenciadas, separando los premios entre fallas infantiles y fallas grandes, con el objetivo de reconocer de forma más justa el trabajo específico de cada una de ellas.
En la categoría de fallas infantiles, el veredicto del jurado fue el siguiente:
Primer premio
Falla El Palleter (Puerto de Sagunto)
Segundo premio
Falla El Mercat (Alzira)
Tercer premio (ex aequo)
Falla Maestro Gozalbo (València)
Tercer premio (ex aequo)
Falla Isaac Peral – Méndez Núñez (València)
En cuanto a las fallas grandes, el máximo galardón volvió a recaer en Maestro Gozalbo – Conde Altea, que repite así el triunfo conseguido en la edición anterior, consolidándose como una de las comisiones más destacadas en este apartado.
Primer Premio
Falla Maestro Gozalbo – Conde Altea (València)
Segundo premio
Falla Portal de Valldigna (Tavernes de la Valldigna)
Tercer premio
Falla El Palleter (Puerto de Sagunto)
Durante el acto se destacó la importancia creciente de la decoración dentro del conjunto del proyecto fallero, subrayando su papel como un elemento clave que combina creatividad, planificación y trabajo artesanal, y que contribuye de forma decisiva a la puesta en escena del monumento.
Con esta entrega de premios, BMDP y El Turista Fallero refuerzan su compromiso con la difusión y reconocimiento de todos aquellos aspectos que engrandecen la fiesta, reivindicando la decoración como una parte esencial del arte fallero contemporáneo.

