La iniciativa de El Turista Fallero de incorporar códigos QR a su revista para abrir una ventana directa al proceso creativo de las Fallas de 2026 ha supuesto un punto de inflexión en la forma de acercarse a la fiesta. Lo que comenzó como un complemento audiovisual a la lectura tradicional se está convirtiendo en una auténtica videoteca viva del oficio fallero.
Hoy damos un paso más dentro de esa propuesta y abrimos las puertas de algunos de los talleres más destacados de las secciones principales de las Fallas 2026. Espacios donde la madera, el poliestireno, la pintura y la idea toman forma entre bocetos, una maquinaria que no cesa y conversaciones que afinan cada detalle de las obras que llenarán Valencia de crítica, sátira y arte.
Entramos en el universo creativo de Cromatiq Studio, donde el lenguaje visual se construye desde la experimentación y la precisión técnica. Sus artistas explican cómo cada falla nace primero como una idea abstracta que va ganando volumen a través de pruebas digitales, maquetas y una constante negociación entre concepto y viabilidad. En 2026, su propuesta volvía a apostar por una estética muy cuidada, donde la iluminación y el color tienen tanto peso como la propia estructura.
En Art en foc, el foco estaba puesto en la narrativa visual. Sus responsables, Jesús y Enrique, nos explicaron cómo consiguieron que cada escena se pudiera “leer” incluso sin palabras, y los retos principales de este año en la Merced.
El recorrido continúa en el taller de Banyuls y Ruiz, donde la tradición artesanal convive con soluciones técnicas cada vez más sofisticadas. Allí se insiste en la importancia del equilibrio estructural y la resistencia de las piezas, especialmente en obras de gran formato. El equipo explica cómo vive el proceso creativo, sin el que muchas de las ideas más ambiciosas no podrían materializarse en la calle.
También visitamos el espacio creativo del artista Borja Lorente, donde el proceso es casi introspectivo. Sus fallas nacen de un diálogo constante entre forma y mensaje, con una atención especial a los gestos, las expresiones y la capacidad de cada figura para transmitir una idea directa. En 2026, su taller volvió a explorar esa frontera entre lo escultórico y lo narrativo, buscando piezas que interpelen al público desde la primera mirada.
Con esta apertura progresiva de talleres a través del contenido audiovisual, la iniciativa refuerza una idea clave: las Fallas no solo se contemplan en marzo, sino que se entienden durante todo el año. Acceder a la voz de sus creadores permite al público entrar en el proceso, descubrir las dudas, los aciertos y el esfuerzo que se esconden detrás de cada monumento.
Las Fallas de 2026 fueron las primeras en contarse desde dentro gracias a El turista fallero, una experiencia única cuya iniciativa da la voz a los auténticos protagonistas.






